Ciencia, deporte y mujer, la evidencia que puede cambiar el juego

Ciencia, deporte y mujer, la evidencia que puede cambiar el juego

Fotos: Gentileza winnsports.org

Solo el 6% de la investigación científica en deporte está enfocada en mujeres. El dato, compartido por el biólogo y divulgador científico argentino Diego Golombek durante el conversatorio Ciencia, deporte y mujer: evidencia para potenciar el rendimiento, fue el punto de partida para un debate que reunió a especialistas, médicas, deportistas y entrenadoras con un mismo objetivo: entender cómo la ciencia puede contribuir a construir un deporte más equitativo, informado y sostenible para las mujeres.

Organizado por WINN Sports, bajo el liderazgo de Gabriela Olivan, junto a UdeSA Deportes (y con el apoyo de ADAU, HoyElijo.ar y Recuperation), el conversatorio buscó poner sobre la mesa temas que históricamente fueron invisibles en la agenda deportiva para traer luz acerca de cómo la ciencia puede transformar el entrenamiento femenino y cómo integrar la investigación en fisiología, ciclo hormonal, nutrición, salud mental y rendimiento deportivo.

“La conversación global ya comenzó. FIFA y UEFA están impulsando investigaciones pioneras para desarrollar modelos de entrenamiento femenino basados en datos y evidencia científica, que contemplan variables como el ciclo hormonal, la densidad ósea, el metabolismo y la carga cognitiva. Clubes como Chelsea FC Women y Barcelona ya están incorporando estos enfoques con resultados visibles en el rendimiento y la prevención de lesiones. Ahora, es momento de que América Latina sume su mirada y su propio modelo, integrando el conocimiento académico, la innovación tecnológica y la experiencia de las atletas para construir un deporte más inteligente, saludable y sostenible”, explican desde Winn Sports.

Agrega Olivan: “La próxima gran innovación en el deporte no estará impulsada por la tecnología, sino por el conocimiento científico del cuerpo femenino, entendido como una estrategia de rendimiento, no como una limitación”. 

Ciencia y tecnología: cuando el cuerpo femenino entra en la ecuación

“El problema no es que existan diferencias entre hombres y mujeres; el problema es que no las estudiamos”, explicó Diego Golombek, doctor en biología y divulgador científico. Según el investigador, buena parte de los estudios que definen los parámetros de entrenamiento, descanso o rendimiento se hicieron sobre cuerpos masculinos, y luego se extrapolaron a las mujeres “como si fueran versiones más pequeñas del mismo modelo”.

Golombek subrayó que esas diferencias —en especial las relacionadas con el cerebro, el sistema nervioso y el reloj biológico— no implican desventajas, sino características complementarias que pueden optimizar el rendimiento si se investigan con perspectiva de género.

También remarcó la importancia del descanso: “Dormir menos de siete horas afecta el rendimiento físico y cognitivo, y muchas atletas entrenan de noche por falta de tiempo. Eso altera el sueño y el metabolismo. Si se puede, el entrenamiento no debería ser lo último del día”.

Sobre las nuevas tecnologías, fue enfático: los dispositivos wearables y las apps de medición hormonal pueden ser aliados, pero también una fuente de estrés. “Nada reemplaza la escucha del cuerpo. Los algoritmos no saben más que el propio cuerpo”.

Salud reproductiva y rendimiento: el cuerpo femenino como estrategia

El primer panel de debate, moderado por Daniela Blanco -directora editorial de Infobae-, estuvo conformado por Vilma Rosciszewski -médica ginecóloga, deportista y autora de @ginecoyvos-, Vanina Oneto -ex Leona y entrenadora de hockey en CABJ- y Virginia Giligan -vicepresidenta de Comunicación de Bayer-. 

“Durante años fue tabú decir que estábamos menstruando. Hoy, hablarlo es un acto de salud”, señaló Rosciszewski. Destacó que la ausencia de menstruación en atletas de alto rendimiento no debe naturalizarse y que “menstruar es un signo de salud, no de debilidad”.

La ex Leona Vanina Oneto recordó sus años de carrera: “Antes entrenábamos doble turno con dolor y nadie decía nada. Hoy hay más diálogo, más conciencia, pero todavía falta estructura de contención para las deportistas madres”.

Virginia Giligan aportó una reflexión clave: “Callar lo que el cuerpo nos dice no es disciplina, es desconexión. Poner en palabras las distintas dimensiones del cuerpo femenino es habilitar su verdadero potencial”.

Nutrición y bienestar: ciencia para la vida activa

El segundo panel reunió a Mechi Margalot -ex Leona, periodista y relatora-, Belén Fritzsche -médica, profesora de educación física y atleta de alto rendimiento- y Gustavo Esteban -médico deportólogo de CABJ-. Todos coincidieron en que aún faltan estructuras institucionales para investigar y acompañar adecuadamente el desarrollo de las mujeres deportistas.

“Conocer mis ciclos, mis fases y mis límites me ayudó a bajar el látigo y entenderme. Cada mujer necesita algo distinto. Suplementarse, descansar, ajustar expectativas: eso también es rendimiento”, dijo Fritzsche. Aunque agregó que, si bien hoy hay más información, todavía no alcanza para plasmarla en estrategias posibles para potenciar a la mujer como se podría. “Todavía se subestima el potencial que tiene usar el ciclo menstrual como herramienta de optimización y no como obstáculo”, dijo.

Por su parte Esteban enfatizó sobre la necesidad de que se hagan estudios que permitan prevenir lesiones, y no solo tratarlas. Además, consultado sobre el uso de suplementos, opinó: “Creo que su uso está infravalorado. Partimos de la base de entrenamiento, descanso y alimentación como los tres pilares fundamentales. Si eso está bien ordenado, los suplementos cubren el déficit que la alimentación no puede. Lo importante es tener en cuenta las cantidades, momento, absorción, biodisponibilidad, su aplicación. Entonces, se convierte en un cuarto pilar. Pero hacerlo de acuerdo con cada necesidad y no porque sí”.

Margalot, por su parte, resumió en una palabra el desafío actual: equilibrio. “Sin descanso y buena alimentación, ningún suplemento sirve. Y sin equilibrio entre exigencia y empatía, tampoco hay futuro para el deporte femenino”.

Los deportes femeninos frente a un nuevo paradigma

El panel de cierre, moderado por Karen Vizental -presidenta de la Federación Atlética Metropolitana-, contó con la presencia de Laura Martinel -Directora Técnica Nacional en Confederación Argentina de Judo- y Marcelo Bosch -ex Puma y actual director general de Deporte de Elite y Alto Rendimiento en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires-. 

La entrenadora olímpica contó que, en los inicios del yudo femenino, nada estaba hecho para las mujeres. En ese contexto, explicó cómo fue desarrollando sus propios métodos tanto como yudoca, al principio, como al ejercer como entrenadora, después. “Mujeres y hombres tienen sensibilidades distintas, por lo cual, se necesitan diferentes tratos por parte de quienes las y los entrenan. En mi caso, busco establecer un vínculo de confianza, para que sientan que realmente las voy a acompañar a donde quieren llegar”. También agregó que es muy importante el trabajo con todo el equipo de la atleta y con su familia para trabajar en un objetivo común.

“Me costó mucho sostenerme como directora técnica y me cuesta aún hoy, porque hay muchos embates”, dijo Martinel, que a lo largo de su carrera como entrenadora acompañó a Daniela Krukower y Paula Pareto. Martinel también alertó sobre la necesidad de que se implementen cambios que consideren períodos de vida como la maternidad, así como políticas que protejan a las deportistas en sus etapas reproductivas, para que las atletas no tengan que reconstruir su carrera al regresar. Además, puso el foco en la necesidad de que haya recursos para equipos médicos y monitoreo de la fisiología femenina, la salud hormonal y la energía disponible. “No es trato preferencial, sino profesionalizar el deporte para que más mujeres lleguen más lejos y por más tiempo”, concluyó.

Por su parte, Bosch hizo hincapié en cómo el sector público puede ayudar a la visibilización de estas temáticas y destacó su visión de la educación como pilar fundamental del desarrollo de deportistas de alto rendimiento. 

El conversatorio dejó en claro que hablar de ciencia, salud y género en el deporte no es una moda, sino una deuda pendiente. Investigar con perspectiva de género no solo mejora el rendimiento, sino que amplía las posibilidades de un sistema deportivo más justo, humano y sostenible. Porque entender el cuerpo femenino —y escuchar lo que tiene para decir— también es parte del juego.