Evelina Cabrera: “El derecho de jugar tiene que ser para todos por igual”

Evelina Cabrera: “El derecho de jugar tiene que ser para todos por igual”

La empresaria y referente en el mundo del deporte participó del encuentro regional de ONU Mujeres y Unstereotype Alliance, realizado en la Universidad Torcuato Di Tella, con el objetivo de reflexionar sobre el impacto de las historias y las representaciones en la construcción de la cultura y, especialmente, sobre su capacidad para ampliar aquello que las personas creen posible.

Bajo el concepto “Narrativas que construyen futuro”, el Summit reunió a referentes del sector privado, la industria creativa, los medios, la academia y organismos internacionales para debatir cómo las narrativas y representaciones pueden ampliar oportunidades y contribuir a construir futuros más inclusivos.

¿Qué necesitamos transformar para que más mujeres y niñas permanezcan en el deporte? ¿Qué historias necesitamos contar para ampliar lo que creemos posible? Fueron algunas de las preguntas que guiaron la conversación.

En este contexto, entrevistada por Mariana Massaccesi, especialista en sector privado de ONU Mujeres Argentina y referente de Unstereotype Alliance Argentina & Latam, Evelina Cabrera compartió su historia y su lucha porque las mujeres tengan igualdad de condiciones en el deporte.

Entrenadora de fútbol, coach deportivo, escritora y consultora argentina, Evelina Cabrera es una de las mujeres más inspiradoras e influyentes en el deporte femenino argentino.  

Comenzó su carrera como futbolista amateur a los veintiún años en Platense. Fue entrenadora en Nueva Chicago, Defensores de Vicente López, Villa La Ñata, Obras Sanitarias, entre otros. Dirigió la selección argentina en el Homeless World Cup, torneo anual de fútbol con equipos de personas sin hogar de diferentes países, organizada por la Ciudad de México en octubre de 2012. Fundó la Asociación Femenina de Fútbol Argentino (AFFAR) junto a colegas jugadoras y entrenadoras argentinas, que fue avalada por la Confederación Argentina de Deporte (CAD) y la Secretaría de Deporte de la Nación. Lanzó su escuela de fútbol femenino EVCA con el apoyo de la Fundación Boca Social.

La revista The Economist la eligió como «Change Maker» por su trabajo social y deportivo. Fue la primera mujer en Argentina en firmar con la marca Nike en fútbol. En 2019 comenzó el desarrollo del área de género en el club Boca Juniors. En 2020 se publicó su primer libro Alta Negra, una autobiografía de superación en el ámbito profesional y personal, al año siguiente presentó Juana, la futbolista. Y luego Liderate, dedicado a mujeres emprendedoras. Actualmente lidera Grattas, emprendimiento que busca dar mayor visibilidad a las mujeres en el deporte.

Sobre sus inicios en el fútbol

“Cuando arranqué, había chicas que jugaban al fútbol, había equipos, pero no tenían la visibilidad como para saber dónde podía ir a jugar. Llegué a Platense y primero lo pensé como algo recreativo. Y de repente me encontré con que nos daban para entrenar la camiseta de la reserva usada. Nos quedaban gigantes. Entonces, me acuerdo de que, todo lo que me parecía divertido y lindo, de pronto me daba vergüenza… Ir a un lugar con esa ropa. Entonces, sin querer, empecé a tener un rol más activo”.

“Lo primero que planteé es, ¿por qué tenemos esta ropa? ¿Por qué entrenamos a las 9 de la noche en un lugar sin luz? Cosas básicas. Después me pregunté si podíamos buscar a un espónsor para tener camisetas. Estoy hablando del año 2011. Y me decían, ‘Ay, Evelina, nosotras somos mujeres’. Como si ser mujer fuera la excusa para no tener el derecho de pedir cosas. Yo, que ya era medio especial desde chiquita, me puse a buscar. No tenía idea de por dónde empezar. Yo era una jugadora de fútbol. Me acuerdo que recorrí todos los negocios del barrio de Saavedra y empezamos a tener ropa propia de juego. Pasó algo muy loco con eso, porque de repente, en esa época Platense estaba muy mal en el femenino y nadie quería venir a jugar. Y de golpe, hubo una sensación hacia afuera de pensar ‘El club se reestructuró’, ‘mirá qué bien que están ellas’, porque teníamos nuestra indumentaria. Y las jugadoras querían venir. Ahí me di cuenta cómo impactaba lo visual y lo estético, incluso en las mismas jugadoras, porque la infraestructura en realidad era la misma, pero nosotras habíamos cambiado la imagen”.

MM: ¿Qué referentes necesitan las niñas que no sean la estrella consagrada? O repregunto, además de las campeonas o de las deportistas consagradas, ¿cuán importante es la entrenadora, la árbitra, la que administra el club?

EC: Creo que esos roles son muy importantes aparte de las deportistas. Porque generalmente, y hablando de mi generación, cuando la jugadora terminaba su momento de vida activa en un club siendo deportista, de pronto los espacios de dirigenta, entrenadora, árbitro, no eran para nosotras. Tu vida útil en el club era mientras eras jugadora, pero después, el rol en otros espacios era imposible. Que hoy podamos ver más mujeres en esos roles, que antes eran solo masculinos, es muy importante. Muchas chicas de mi generación que terminaban su etapa como jugadoras y querían ser entrenadoras, se preguntaban qué estudiar para serlo, quién las iba a contratar, si después terminaban dándole el trabajo a algún hombre que sea funcional para el club, aunque nunca se haya formado. Hoy, ocupar esos puestos nos da la posibilidad de ser protagonistas, de tener un trabajo y dar nuestra perspectiva en los ambientes en los que nos hemos desarrollado. Qué mejor que nosotras que hemos participado como jugadoras, como entrenadoras, como dirigentes para saber qué necesidades tenemos.

Sobre las causas que alejan a las niñas del deporte

“Lo más importante para que las niñas sigan en el deporte es, primero, que lo tomen como lo que es un juego, que se diviertan. Hay una constante, que es la sensación de tener que estar todo el tiempo demostrando que merecemos estar en ese lugar. Entonces, la jugadora, en vez de estar disfrutando, está pensando en demostrar que merece ese lugar, que merece que le den los materiales, que merece que le den la camiseta para entrenar. Para que no suceda eso, hay que empezar por todos los que forman parte del proceso y desarrollo de las nenas. Los padres, las instituciones, tomar conciencia de que las nenas tienen que dejar de demostrar y disfrutar, porque el derecho de jugar tiene que ser para todos por igual”.

Sobre el deporte femenino como negocio y no como estrategia de responsabilidad social

“Hace 10 años, fui la primera mujer en el fútbol, en firmar un contrato con Nike. Pasaron 4 años, yo seguía siendo embajadora de esta marca y estaba grabando un video para la televisión en mi lugar de entrenamiento y me prestaron un silbato, y me lo colgué en el cuello con una tirita que tenía. Entonces, viene una nena corriendo a la cancha y me dice, ‘Seño, seño, usted no puede usar eso. Usted es Nike’. La cintita era de la competencia. Eso fue un shock para mí, porque evidentemente, esa nena de 10 años, de alguna manera, prestaba atención a la marca que yo usaba. Entonces esa nena le va a decir a su mamá, yo quiero esta marca. Si, como jugadoras, estamos todo el día expuestas a una marca que nos ayuda con la infraestructura, que la vemos ahí, que nos acompaña en toda nuestra niñez, nos vamos a acordar de eso, de esa marca que estuvo ahí. Incluso, en un momento que no me habían renovado el contrato, yo me sentía culpable de entrar a comprar otra marca, sentía que le estaba siendo infiel. Era una estupidez, pero en mi inconsciente yo miraba la vidriera de otra marca de costado. Eso pasa un montón. A nosotras que en el deporte no nos dan nada, si alguien viene con algo, por mínimo que sea, imagínense la lealtad que se gana una marca que nos tiende la mano. No nos olvidamos así de fácil. Pero no sirve que las empresas se acuerden en marzo, por el día de la mujer, sino que tengan un plan. Si no, veamos el ejemplo reciente de los juegos de Santa Fe. ¿cuántos pensaron que no los vería nadie? Todo el mundo estaba mirando. Y muchas de esas deportistas que ganaron no tienen a nadie que las ayude, más que sus espónsores. Mirá si no van a estar agradecidas, las deportistas, sus familias, incluso la audiencia que está mirando que tal marca apoya”.

“Hoy, además, hay algo importante que tiene que ver con el rol de las mujeres en la vida cotidiana. Antes solo se la consideraba como la que compraba cosas de la casa, o para lavar la ropa. Hoy las mujeres arreglan la luz, cambian un foquito, cosas que antes eran supuestamente de los hombres. Entonces, hay un mercado más grande. Sumado a la maternidad, la menopausia. O, más allá de la deportista profesional, todas las deportistas amateurs que practican deporte en todos los rincones del mundo, que también es una audiencia y un mercado que está desierto, con el cual nadie hizo ni hace nada”.

Sobre su experiencia en Guatemala

“Como parte de un recorrido por diferentes partes de Centroamérica, recorrí una zona indígena de Guatemala, y me encontré que estaban leyendo mi libro Juana la futbolista. Había ido porque quería conocer a las nenas y descubrí una responsabilidad de acercarnos al otro y de generar empatía. Me acuerdo de que cuando llegué, a las nenas las sorprendía que yo usara pantalón. O que yo esté allá y mi marido se haya quedado cuidando a nuestra bebé. Incluso, hicimos la lectura del libro y la clínica de fútbol (porque el libro trata de una nena que quiere jugar al fútbol, pero los padres de los nenes no la dejan) y me llamó la atención que las nenas tenían muy metido lo que no podían hacer. Entonces, cuando yo llegaba con este relato, con pantalón, hablándoles de fútbol, de que podían decidir, de que podían hacer otras cosas, ellas se quedaban asombradas. Y también cuando tocaba temas sensibles sobre mi infancia, yo notaba como todas bajaban la cabeza. Entonces, cuando una se conecta con otras realidades, entiende también por qué es tan difícil cambiar la forma de ver las cosas. Creo que tenemos la responsabilidad de mostrar otras realidades, de relacionarnos, de saber que existen otras realidades y que también puede haber otras oportunidades”.

Sobre qué espera que cambie de acá a 10 años

“Me gustaría que no nos sorprenda que haya una entrenadora de fútbol en un club, o dirigentas, presidentas de clubes, que no sea una novedad. Porque hoy, además de que lo vemos como novedad, ni siquiera se le da el espacio que merece. Ponen la noticia debajo de todo. Me encantaría que en los medios de comunicación el día de mañana se difunda dónde juegan las jugadoras de fútbol, dónde es el torneo, si ganaron, si estuvieron en el podio. Y no si fulanita tiene una cuenta en Only Fans, ¿a quién le importa eso? ¿Por qué es noticia en los medios de comunicación que una deportista se haga un Only Fans y no la carrera que tiene, los entrenamientos, los títulos que ganó, los que perdió? Eso es terrible. Nos quedamos en lo sexual y no en todo lo que hizo esa deportista o en por qué tiene que recurrir a eso porque no tiene nadie que la ayude para sustentar su carrera”.